¡Los 10 mejores hábitos alimenticios para disfrutar de este verano!

Estos son los 10 hábitos alimenticios que debes tener en cuenta para sentirte mejor y disfrutar al máximo del verano.
Hábitos alimenticios para este verano

Índice de contenidos

1. Bebe, como mínimo, un litro y medio de agua cada día

Existe una variedad de opiniones en cuanto a la cantidad recomendada de agua al día, algunos dicen 1L, otros 3L, otros 8 vasos, etc. Según fuentes oficiales, lo ideal es beber entre 1 litro y medio y 2 litros de agua al día, y más en verano porque, aunque no tengas sed, el cuerpo se deshidrata más rápido y el agua resulta esencial para que el cerebro y todos los músculos estén al 100% de actividad. 

2. Más frutas y verduras

Lo bueno de estos meses de verano son las frutas y verduras de temporada, ya que tienen en común que son de las que más vitaminas tienen y, al mismo tiempo, pocas calorías. Este es el caso de la sandía y el melón, las fresas, los higos, los tomates y pepinos para las ensaladas, las berenjenas, etc. Aprovecha estos meses para preparar ensaladas fresquitas, recetas al horno y comer fruta para merendar.

Frutas y verduras de verano

3. No olvides las legumbres

Aunque en casa siempre hayas comido legumbres en potajes, guisos, cocidos, etc. hay mil maneras más de que tu cuerpo reciba la fibra, proteínas de calidad y minerales que nos aportan los garbanzos, las lentejas, las judías blancas… Como estos platos de cuchara en verano se hacen poco apetecibles y debes seguir tomando legumbres, un método sencillo y rápido es incorporarlas en frío en las ensaladas y aperitivos que prepares, ponerlas como acompañamiento en los segundos o simplemente tomando un puñadito de frutos secos al día.

4. Zumos de fruta fresquitos

A quien no le gusta la fruta, no suele rechazar un zumo o batido fresquito en verano, por eso es un buen momento para preparar estas bebidas y darle a nuestro organismo la importantísima Vitamina C para reforzar el sistema inmunitario y la Vitamina A para aumentar la resistencia a la fatiga. Al mismo tiempo, si te gusta broncearte, las frutas y hortalizas de color naranja, amarillo y rojo son altas fuentes de betacarotenos y antioxidantes, que complementan perfectamente tu dieta y a la vez favorecen el bronceado y protegen del daño solar.

5. Si te gusta el gazpacho, incorpóralo al menú sin falta

Sin duda, uno de los platos más consumidos en nuestro país durante el verano es el gazpacho, así que si te gusta esta bebida tan fresca, nutritiva y sobre todo saciante, no dudes en añadirla a tu menú diario. Puedes hacer gazpacho casero con aceite de oliva o comprarlo ya hecho a una de las tantas marcas logradas que lo venden en supermercados. 

6. Añade proteínas a tus ensaladas

Muchas veces por pereza, calor o el poco tiempo para cocinar, nos olvidamos de las proteínas, y es en verano cuando más las necesitamos. Dejando de lado el pescado y la carne, existen muchos otros alimentos que nos aportan la cantidad necesaria de estas moléculas, como el queso mozzarella, perfecto para una ensalada Caprese, los cacahuetes y pistachos, los mejores amigos de la cervecita al sol, la quinoa, la aliada para las ensaladas, o la pasta, quien te saca siempre de cualquier apuro.

Proteínas en verano

7. El helado sí, pero no cada día

Aunque sea lo que más te apetezca, se recomienda tomarlo de forma puntual y conociendo siempre de qué está hecho, evitando tomar demasiado azúcar. En el caso de los postres o tentempiés, mejor sustituir los helados por fruta o lácteos como los yogures. Los expertos recuerdan que, tanto los dulces como los helados, no son alimentos fundamentales en una dieta equilibrada y no se debe abusar de ellos.

8. Tampoco abuses del alcohol

Las cervecitas, el vino blanco fresquito, los chupitos… ya lo sabemos. Pero no hay que abusar de las bebidas alcohólicas y un consejo es siempre beber bastante agua, de esta manera ayudas a diluir la cantidad de alcohol en tu cuerpo, ayudas a que el agua sea la fuente principal de hidratación y no el alcohol, y te evitas las molestas resacas.

Bebidas alcohólicas

9. Elige recetas sencillas

Seguramente este sea el mejor consejo para aquellos que no les guste mucho la cocina, y es que está demostrado que la mejor forma para aprovechar todas las vitaminas y minerales de las frutas y verduras es consumiéndolas en crudo. Puedes hacer fácilmente un hummus casero y comerlo con palitos de zanahoria y pepino, trocear verduritas y añadirlas a las ensaladas y preparar una deliciosa macedonia para el postre. Siguiendo esta técnica, reducirás el aporte calórico al no freír tanto y quizás pierdas ese kilo de más que te persigue durante meses. 

10. Menos snacks salados

Esas almendras saladas y la bolsa de patatas del aperitivo en la terracita hacen que te pidas otro refresco o cerveza, así que intenta no comerte todo el cuenco. Si esto resulta inevitable, mejor bebe un buen vaso de agua o pide un picoteo menos salado como unos mejillones al vapor, unas aceitunas o un guacamole. 

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